domingo, 17 de mayo de 2015

Tántalo

Se desviste la lluvia
en este final agónico
y todo eres tú,
tú,
   y mil veces tú repetida
en el punzante vértigo
de no saber tenerte.
Quítate de nuevo el traje de réquiem
                   frente al ocaso,
besa la negra lápida
sobre la que yace hoy el verso.
Tú siempre final inconcluso,
largo adiós,
eterno beso,
tú siempre tú: desnudez amarga,
                     sol pálido, tarde a medias,
                     poema que besa el labio
                     que besa la página
                     que besa la calavera,
                     desfile de difuntas redenciones,
                     himno de efímera bilis.
Tú cariátide de esta cordura                                                                          que casi pero ya no.


lunes, 6 de abril de 2015

SONETO I

Ya le recé mil versos a tu ausencia,
cuando se calla aún la noche siempre,
-amarga luna que lloraba lirios-
y te veía de lejos, flor marchita.

Yo amé la vida hecha sinsentidos,
y hoy ya nada es mío sino del aire,
aire que vuela amargo entre las tumbas
y trae consigo ese olor a muerte
                       [o tedio].

No somos ya ni siquiera un nosotros,
apenas un gris vaho, tierra yerma,
un ocaso que danza de puntillas,

no volverás a mí de entre la niebla,
a amamantar a un poema huérfano
como quien ve arder un mundo en silencio.


jueves, 26 de marzo de 2015

Le douleur

         La noche es larga,
pero ya ha pasado.
VICENTE ALEIXANDRE


Estaba escrito que todo amor maligno había de despertar al último día, cuando todo fuese ya poco más que polvo, para morir así, como perros que lloran a la luna hasta que cruje la vida misma. Si la verdad duele y por eso se esconde en la mentira, y esta al mismo tiempo es dolorosa y se censura y se reniega, el loco habrá de deducir pues que TODA VIDA NO ES MÁS QUE UN DOLOR LATENTE.


         Hoy el jovial verso
         es solo ya putrefacción y muerte.
         Yo te he visto desnuda
                   -mártir a deshora-
         amando aún el obsceno cadáver
         que es este molde de querer inerte.
         No quedan héroes ya.
         Hoy el mundo es solo
         un ejército de ausencias
         desfilando al ocaso,
         una noche misma que se prende en llamas
         y un dios que va a morir                                                                                                             hecho nada en tus labios.

miércoles, 7 de enero de 2015

Elegía nofúnebre a John Wayne

Inspirado en una canción de Loquillo.

oh tú hijo bastardo
del revólver y la derrota
duque del oasis
y rey de la nada
feo fuerte y formal malabarista
que llora ausencias
deje de beber tanto whiskey
déjese usted de tanta máscara
y tanto r-u-i-d-o * infame
y galope
galope por fin
en mitad de la noche
entre tanta niebla
siguiendo como quien sigue una nada
besando los pasos
que dejó la luna


*En la versión original era éste el último verso, siendo sustituido ruido por miedo.


lunes, 22 de diciembre de 2014

Saturday night love

Misivas lentas,
ocaso.
De la verdad al mármol,
solo estiércol
y semen fresco.

Me afanó el miedo de la mirada,
amor de reintegros.
Del vicio al tacto,
solo sílaba
besando asfalto.

Amanece pero nada es verdad
y se repite el ciclo y entonces qué,
dígame vos ahora
cómo arreglar tanta macana.


domingo, 7 de diciembre de 2014

    Hoy, de repente, te me has aparecido desde dentro de los párpados, has mirado mi desnudo vacío y has vuelto susurrante a recordarme aquellos tiempos en que me amabas y desatabas en mí las más bajas lujurias. Con un escote infinito que realzaba las venusianas vibraciones de tus pechos, vestida de fulana de cualquiera, de sobra sabíamos que podías declarar la guerra en cualquier momento. Nunca cerrabas la puerta del todo al irte, siempre cabía la pequeña tentación de darte un dantesco paseo por mi particular infierno. Sabíamos que la derrota era siempre el mismo idéntico círculo que giraba eterno sobre sí mismo, y tomábamos el asunto lo mejor posible, celebrando con otro beso – vaso – verso acaso que, al menos por ahora, seguíamos dignos. Fifteen men on the Dead Man’s Chest, fifteen men on the Dead Man’s Chest, yahoo! And a bottle of rum!, y cae toda la noche el semen como lluvia, y cae toda la noche el semen como lluvia porque ya no hay belleza ni terquedades que te me desalienten. El amor es un cáncer, decías extasiada de placer y gozo, y puede que hoy te entienda y vea eso de lo que hablabas, tanta piel muerta cubriendo hueso putrefacto. At the end it was the end y así todo quedó dicho y visto para sentencia.


miércoles, 5 de noviembre de 2014

Tembladeral de silencio

Tan de verdad,
que parecía mentira.
PEDRO SALINAS

Hoy, por doler, me duele hasta tu nombre.

Octubre ha muerto
y ya nunca vuelves.

Ya no te me regresas,
vencida y póstuma,
a arrojarme contra el tiempo
el frío otoño de tus labios.
El verso fecundó
en tu nutrida tierra,
y besa el mármol danzante
bajo tu pesada huella.

Oh, Amanda Plá,
misterio o nada,
tú, que con la palabra
derrocaste imperios,
que me trajiste de vuelta
la necedad del otro lado.
Tú que hoy ya no me matas,
ni te olvido ni me ansias,
tú que ya te has hecho viento,
verdad amada.

Tú, rastro inconcluso de toda vida.



Te me venías desde el fondo, centella entre la niebla, extenuante mortal, prisión de tus caderas.
Amanda Plá se sabía póstuma, póstuma y efímera, y era por eso que cantaba, que cantaba, lloraba y reía para perder así un poco menos la cordura. Amanda Plá amaba el silencio, los callejones, amarme en otras camas. Se me dibujaba de noche, de rabia, con otros nombres y otro rostro, pero siempre la hallé huérfana en las más sucia y terca esquina de sus horrores.
Amanda Plá odiaba el alfabeto, irradiaba espantos y me recordaba a veces que no hay verso sin dueño ni rencor sin ocaso. Se me sentaba en las piernas, mirándome, tan cerca y tan lejos, tan poco de verdad; tan mía y suya, tan tanto y todo que pareciera a veces que me quisiera, que me decía a veces que me olvidaba.
Amanda Plá era ser contra todo, calendario inquieto, vestido rasgado: era vida y mármol. Amanda Plá ya no se sobrevive en los cambios, ni suda en otros tiempos ni muere en otros labios.