viernes, 7 de febrero de 2014

04475-046 (Artista VS Bestia)

'Toi qui sur le néant en sais plus que les morts.’
(Stéphane Mallarmé)

The beast’s won the lonely artist.
            There’s no poetry anymore,
                just chaos                         mist                            nowt.
The terrible moment of havin’ nothin’ to thin’ about,
Eliot dixit.
            But now Thomas Stearns’ dead,
and there’s nothin’
                                just chaos                                 mist                            nowt.

Now the beast’s
at bay,
alone,
    shiverin’…
                        Oh, you, drunk frog
only possible forgivness,
come down here
                        and purge me from all my sins.
If there’s any hope
inevitably goin’ to kill the artis’.
I’ve got all world’s hate’n my look.
I’ve seen Pompeii at ruins.
I don’ wanna exist anymore!
There’s a beast in me,
or maybe I’m The Beast for the rest,
but, anyway,

and the end there’s only The Howl.


sábado, 1 de febrero de 2014

Pactes dignorància

no em jures tantes vegades sempre en la distancia…

Hay una culpa de ojos marrones
que me persigue desde ha inmemorable tiempo.
¿Hay acaso algo más violento que tu ser silencio?
¿Algo más rítmico (de rito y muerte) que el no saber tenerte?
Porque desvestirse para otra es casi
como celebrar un asesinato…

Hay un yo que me condena,
que me grita verdades,
y me apuñala en los silencios.
Soy lo que nunca quisiste,
aquello que te despertó del sueño del amor.
Yo soy la locura hecha persona,
el fino duelo de tus comisuras.
Soy ese NO DE NUNCA.
En el gobierno de la eterna duda
soy ese ente ajeno
a cada una de tus expectativas.
Yo soy porque he sido,
al igual que tu mirada es
porque será.
El último reducto de aquellos amantes,
la esperanza de ese eterno maybe
sellado por tus labios.

Resguárdame del Apocalipsis en tu cintura,
porque sé que la muerte viene a tren
y no tengo esperanza ni ganas
de huir de nuevo.
Tú, que haces tuyo cada movimiento,
cada sístole,
cada pequeña excusa,
verdad/verso acaso,
permite que ahora llore.
Tú que me has visto desgarrar siglos y
corromper memorias,
pon ahora un límite
para que no haya más percances.

Veo tu beso/puñal venir implacable hacía mí.
Será sed de venganza o acaso el reflejo
del caos del poema.
(¡) Porque el poema es caos,
y la vida es caos,
pero entonces la vida es poema,
o casi, pero no.
El verso es la única verdad.
El más recóndito saber ausente,
el único junco que resiste
tras el huracán de mi angoisse.

Ciego en la servidumbre de tus labios,
allí donde explotan los falsos ídolos
queda ahora solo tu recuerdo
vestido de tenue luto.
Promesas corruptas y tu nombre en cada eco…
No hubo elegancia en cada gemido,
cada vaivén,                                                                                                                                         cada desgana bajo tu ombligo…