miércoles, 17 de septiembre de 2014

Septiembre

Escribo por la mera vergüenza de existir.

La oscuridad es solo poesía,
la traición del tiempo acecha
como la negativa de los amantes
                        que ya no saben qué decirse.
Así será la muerte del poema,
resplandeciente como el rayo
que abre de par en par
las puertas del hambre.

Ah, si volviera para siempre
la palabra a tu florida boca;
si no cantaran ya más nunca
los negros cuervos de mi alma,
sabríamos por fin merecer sin culpa
el desarraigo y el silencio.

Me está naciendo una pena de tus párpados,
un                               negro sol,
un                               beso a medias,
una                             gris rutina sin compás ni bandera,
una                             llanura que no abarca tanto verso,
que          [ya]             no ampara tanto miedo huérfano.
Se me está muriendo septiembre entre tus brazos,
y ya no sé si habla DIOSOELPERRO
pero no cesa en la noche                                                                                         el crepitar de tu ausencia.